Identificar para liberar
En el artículo anterior te hablaba de la importancia de los límites personales y que tipos de límites puedes emplear para moverte por este viaje llamado vida.
Si lo lees, o si piensas en marcar límites a las personas de tu entorno, probablemente sientas que eso no es nada fácil.
Es natural ya que muchas veces, en la educación recibida durante generaciones, por miedo y desconocimiento, ese punto no se ha desarrollado adecuadamente.
Vamos a desgranar este proceso, explorando algunas barreras que pueden bloquear el trabajo con los límites.
Identificar y tomar conciencia de lo que nos sucede, es el primer paso para empezar a liberarnos y poder desarrollar nuevas herramientas que nos ayuden en el día a día.
Lee las barreas y observa tus reacciones, eso te dará mucha información.
- Sentimiento de culpabilidad. Creencia de que establecer límites es egoísta, no está bien “no te lo mereces o no te lo has ganado”. También si la otra parte se molesta o entristece el sentimiento de que tu eres el culpable de como el otro se siente o reacciona.
- Patrones aprendidos. Creencias culturales o familiares aprendidas que fomentan el complacer o cuidar a los demás antes que a ti misma/o.
- Falta de reconocimiento. No tener el hábito desarrollado de tener claridad sobre nuestras propias necesidades y valores.
- Miedo al rechazo o al abandono. Temor a que el otro puede enfadarse o alejarse si establecemos límites. Eso activa nuestras heridas emocionales al respecto.
¿Con qué barrera te identificas más?.
Seguimos trabajando con la barrera que más te ha resonado. Después puedes ir haciendo el mismo trabajo con las demás barreras que sean importantes par ti. Es importante ir de una en una y dejar algún espacio de descanso entre cada bloque de trabajo.
Ahora anota alguno de estos aspectos:
Un recuerdo que hayas encontrado relacionado con tu barrera.
Un mensaje que hayas recibido.
Un modelo que hayas visto en tus referentes relacionado con la barrera escogida.
El sentimiento o emoción que notes más (culpa, miedo…) aunque no conozcas su origen.
La creencia limitante que creas que albergas teniendo en cuanta la información que tienes en la barrera. (Ejemplo: “No tengo derecho a poner limites”, “no puedo poner limites”, “Si pongo límites me van a abandonar”….). Ten en cuenta que muchas veces este tipo de creencias limitantes son implícitas y no tan claras y conscientes.
Tómate un respiro, esto puede ser movilizador. Recuerda que tomar conciencia es la puerta hacia el cambio y la liberación.
Cuando puedes marcar límites, caminas por la vida con mayor seguridad y puedes disfrutar más del viaje.
Por último, te porongo un ejercito de escritura terapéutica que tiene dos partes.
- En la primera, escribe una carta desde tu yo más sabio, compasivo a la parte de ti que aprendió esa barrera. Realiza unas respiraciones conscientes y escribe como le hablarías a alguien que está asustado y necesita tu guía y apoyo. Explícale con tus palabras como no pudo evitar aprender esa barrera, de hecho le ayudo a sobrevivir hasta ahora y como tú ahora puedes orientarle hacia nuevas formas de responder.
- Después piensa en una situación en la que te gustaría marcar un límite. Escribe la respuesta que podrías dar, si lo deseas puedes apoyarte en esta estructura.
- Validar.
- Marcar el límite.
- Petición clara o propuesta alternativa (opcional según la situación).
- Ejemplos “Entiendo que puede haber sido un malentendido, pero no deseo continuar con esta subscripción y te pido que no se realicen más cargos” o “Entiendo que estás agobiada, sin embargo ahora no tengo energía disponible para escucharte bien, te pido que lo dejemos para después por favor” o “Se que te hace ilusión ir a la montaña peo yo tengo un ritmo más lento, si te parece avanza que yo te sigo a mi ritmo”.
Te invito a que me acompañes en mi Instagram: @vanesacervino_psicologa

